La familia intentaba recuperar las tierras heredadas de su bisabuelo para un proyecto agrícola que incluía la plantación de unos 200 olivos. La sorpresa fue mayúscula al comprobar que lo que parecía una colina cubierta de hierbas era, en realidad, una gran montaña de basura.
“"Es de una tristeza increíble, solo hay porquería por todas partes, es frustrante."
El alcalde de Palau-saverdera, Miquel Serra, explicó que, aunque actualmente no les consta ningún vertedero activo en la zona, entre los años 60 y el 2000 se arrojaba todo tipo de desechos, incluyendo escombros, coches viejos y tuberías.
Debido a la gran variedad de residuos que se podían encontrar durante aquellas décadas, el espacio era conocido popularmente en el pueblo como 'El Corte Inglés', ya que, según el alcalde, “podías encontrar de todo”.




