La ratificación del punto, incluido en el plenario correspondiente al mes de enero, supone la culminación de una “lucha sindical” de cinco años, según han expresado los representantes del colectivo de cuidadoras. Estas valoran positivamente la “recuperación” del servicio por parte del Consell Comarcal de l’Alt Urgell, priorizando la gestión propia tras años de externalizaciones y subcontrataciones.
El Servicio de Atención Domiciliaria es el encargado de atender a domicilio a las personas con un alto grado de dependencia, siendo un servicio altamente feminizado y amenazado por las políticas de privatización.
El ente comarcal ya había aprobado en el pleno de noviembre pasado la modificación de los estatutos de la Societat Comarcal Iniciatives Alt Urgell (IAUSA) para que asumiera el SAD, junto con la plantilla de diez personas. La medida salió adelante con los votos de Junts, ERC y la CUP, mientras que Compromís-CP se abstuvo, después de que la anterior empresa gestora, Sumar, renunciara a prestar el servicio.
La presidenta del Consejo, Josefina Lladós, y las portavoces Carme Lostao (ERC) y Gisela Sellés (CUP) coincidieron en señalar que, dados los problemas con las concesiones anteriores, era el momento de apostar por una empresa plenamente pública y local, esperando que se convierta en un modelo para otras comarcas.
A pesar de la apuesta por la gestión propia, Lladós advirtió que el servicio está condicionado por la infrafinanciación, ya que la Generalitat no ha actualizado el Contrato Programa de Servicios Sociales. Esto obliga a prorrogar el actual sin incrementar los recursos transferidos, una situación que también han denunciado conjuntamente todos los consejos comarcales del Alt Pirineu.




