Los datos facilitados por el Servei Meteorològic de Catalunya confirmaron espesores de nieve nueva de 50 centímetros en Boí, 38 en Espot y 37 en Lac Redon. Las cotas superiores a los 2.000 metros en la Alta Ribagorça, el Pallars Sobirà y la Val d'Aran superaron los 30 centímetros de acumulación, tiñendo de blanco municipios como el Pont de Suert.
La intensa nevada provocó el corte de tres carreteras, incluyendo el acceso a la estación de esquí de Port Ainé, la BV-4024 en el coll de Pal y la N-260 en el Port Cantó. Además, según Trànsit, se requirió el uso de cadenas en una decena de vías, especialmente en el Pirineo Occidental, como la C-28 en el Port de la Bonaigua y la L-500 entre el Pont de Suert y la Vall de Boí.
El temporal de levante también trajo precipitaciones récord, superando los 78,9 litros por metro cuadrado en Vilanova de Meià y los 73,4 mm en Tremp. Los Bombers (Bomberos) gestionaron más de cuarenta avisos en la región de emergencia de Lleida, principalmente por desprendimientos, deslizamientos de tierra y caída de árboles.
Protecció Civil tiene activado tanto el Neucat como el Inuncat y, por ello, hizo un llamamiento a la responsabilidad y a la prudencia, pidiendo evitar actividades en la montaña.
Durante la tarde, se abrieron las compuertas de la presa de la Mitjana para desembalsar agua a razón de 51 m3/s, lo que generó un aviso por posible crecida del río Segre. El peligro de aludes se mantiene en nivel 2-3 en la Val d’Aran, la zona de la Pallaresa y el Cadí Moixeró, con previsión de que el riesgo suba hoy.




