Los datos de la EULP muestran que el porcentaje de ciudadanos que utilizan el catalán como lengua habitual ha caído del 36,1% registrado en el año 2018 al 32,6% en el último estudio de 2023. Esta tendencia a la baja se refleja en todos los ámbitos territoriales, con la única excepción de las Comarcas Centrales, donde el porcentaje se mantiene estable.
La zona con más hablantes habituales sigue siendo las Terres de l’Ebre, con un 66,8%, aunque también ha sufrido un descenso considerable respecto al 72,2% de la encuesta anterior.
En cuanto al ámbito local, el estudio Ofercat de 2024, centrado en los comercios de Igualada, muestra que el 60,5% del personal inicia la conversación en catalán. Sin embargo, el sector de la restauración y hostelería rompe esta dinámica, ya que el 64,2% de los establecimientos gastronómicos y hoteleros de la ciudad utilizan el castellano como lengua principal de saludo.
Además, el informe de Igualada señala que menos de la mitad del personal de restauración puede atender en catalán incluso si el cliente lo solicita, y un 34,3% del personal de atención al público en este sector ni siquiera lo entiende.
A pesar de la disminución en el uso habitual y la lengua de identificación, el único aspecto positivo es el conocimiento de la lengua. Entre 2018 y 2023, el catalán ganó 267.600 conocedores, indicando que más gente sabe entenderlo, hablarlo, leerlo y escribirlo, pero opta por no utilizarlo.




