Esta diminuta rana, del tamaño de una uña, había pasado completamente inadvertida para la ciencia a pesar de su llamativo color y su canto característico. Su descubrimiento subraya la vasta biodiversidad que aún permanece oculta en las selvas tropicales.
La especie ha sido bautizada como Brachycephalus lulai en reconocimiento al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, por sus esfuerzos para frenar la deforestación en el país. El animal vive en un pequeño reducto de solo ocho kilómetros cuadrados de esta selva atlántica.
Su estridente pigmentación naranja y su peculiar canto, compuesto por dos breves notas, permitieron a los investigadores diferenciarla de otras especies del mismo género.
Además de su tamaño y color, la Brachycephalus lulai se distingue por la falta del quinto dedo en las patas y por su desarrollo directo, ya que nace con la forma de adulto en miniatura sin pasar por la fase de larva acuática. A pesar de su distribución limitada, los autores del hallazgo proponen clasificarla como de 'Preocupación menor' en la Lista Roja de especies amenazadas.
Los investigadores sugieren la creación de un Refugio de Vida Silvestre en la zona, una figura legal que permitiría preservar este ecosistema de alta biodiversidad sin requerir la expropiación de tierras privadas.




