Tras más de un cuarto de siglo de intentos y negociaciones, el acuerdo se materializó en la capital paraguaya. El presidente anfitrión, Santiago Peña, celebró el hito, destacando la capacidad de las partes para ser "pragmáticos, flexibles y trascender las diferencias coyunturales". La asociación estratégica que representa cerca del 25% de la riqueza global comenzará a funcionar de manera provisional cuando lo apruebe un país del bloque sudamericano.
“"Hemos elegido la colaboración frente al aislamiento. Uniremos nuestras fuerzas como nunca antes."
El acuerdo prevé la eliminación progresiva de más del 90% de los aranceles entre los 31 países implicados. La UE estima que sus exportaciones a Mercosur se incrementarán un 39% hasta 2040, con un ahorro anual de 4.000 millones de euros en aranceles para las empresas europeas. Los sectores más beneficiados son el automovilístico, el químico, el farmacéutico, y productos de alto valor como el vino y el queso.
A pesar de la firma, se espera un tenso proceso de ratificación en la UE, con fuerte oposición del sector agroalimentario europeo, inquieto por la entrada de cuotas específicas de carne, azúcar y arroz. Cinco países miembros (Francia, Hungría, Polonia, Irlanda y Austria) ya votaron en contra previamente. Además, el pacto se produce en un contexto de rivalidad geopolítica con EE. UU. y China, siendo esta última el principal socio comercial del bloque sudamericano.




