Los portavoces de la sección de centros penitenciarios de la Unión General de Trabajadores (UGTPresons) han alzado la voz contra la dirección del recinto de Lledoners, situado en Sant Joan de Vilatorrada, acusándola de conceder "cigarrillos, televisores y llamadas telefónicas" a los reclusos de régimen cerrado "más conflictivos y peligrosos". Esta práctica, según los funcionarios, busca únicamente "evitar incidentes".
UGTPresons insiste en que la medida más apropiada es la aplicación rigurosa del Reglamento Penitenciario, rechazando cualquier otro tipo de concesión, especialmente si se realiza "a cargo de la Administración". El sindicato ha advertido que "plantará cara antes de que sea demasiado tarde y tengamos que lamentar incidentes peores".
¡Basta de aplicar políticas blandas en situación de riesgo!
Esta denuncia llega después de que un trabajador fuera trasladado de urgencia al hospital el último fin de semana al resultar herido grave. El incidente ocurrió mientras el funcionario intentaba sacar de una celda a un recluso que la había incendiado, quedando atrapado entre la pared y una puerta.
Ante la repetición de incidentes de esta naturaleza, UGTPresons reclama la adquisición urgente de una "pinza separadora hidráulica" para no depender de la llegada de los Bomberos. También piden extractores de humo modernos para cada ala, ya que el equipo portátil actual ha quedado "obsoleto", y exigen conocer los resultados de la Evaluación de Riesgos Psicosociales realizada en marzo de 2025.




