La iniciativa permite a los ciudadanos depositar los árboles en cuatro puntos estratégicos de la ciudad: la plaza Barcelona, la plaza Mestre Monclús (en el barrio de Ferreries), el paseo Jaume I (en el Temple) y la plaza Inmaculada (en Remolins).
El servicio de brigada municipal se encargará de trasladar todos los ejemplares al punto limpio para su tratamiento. Los árboles naturales serán, si es posible, replantados o convertidos en compost, contribuyendo a una gestión más sostenible de los recursos.
“"La campaña busca concienciar sobre la necesidad de gestionar correctamente los residuos y mantener el espacio público en buenas condiciones."
La concejala de Servicios Municipales, Marga Abelló, ha recordado que la implicación ciudadana es crucial y ha subrayado que los árboles de Navidad nunca deben tirarse a los contenedores de basura habituales, ya que requieren un tratamiento especializado.




