Las afectaciones más importantes se concentraron en municipios como Torroella de Montgrí, Serra de Daró y Gualta, que quedaron casi incomunicados por la inundación de las principales vías de acceso. Los Mossos d’Esquadra cortaron la C-31 a la altura de Ullà y la Guardia Civil hizo lo propio en la GI-643 cerca de Parlavà. En Verges, el río Ter se desbordó, inundando numerosos campos de cultivo.
“"El momento más crítico de desbordamiento del río Daró ya ha pasado."
En La Bisbal d’Empordà, el alcalde Òscar Aparicio confirmó que el caudal del río Daró superó los 500 metros cúbicos por segundo a primera hora de la mañana, aunque al mediodía ya había descendido. El consistorio tuvo que cortar los accesos al río y cancelar las actividades extraescolares, pidiendo a los ciudadanos que no se acercaran al cauce para tomar fotografías.
Los registros de lluvia han sido históricos. En Torroella de Montgrí (145,9 l/m²) y Castell d’Aro (118,5 l/m²), el martes fue el día más lluvioso de los últimos 20 años, según el Meteocat. En L’Estartit se acumularon 163 milímetros hasta el mediodía. El temporal marítimo también fue extremo, con olas que rozaron los 9 metros en la boya del Cap de Begur y un pico máximo de 10 metros a las 08:00 horas.
Ante el elevado caudal y los accesos impracticables, los Bombers de la Generalitat y los Mossos d’Esquadra tuvieron que suspender temporalmente la búsqueda de un hombre arrastrado por una riera en Palau-sator. Protecció Civil activó una nueva alerta ES-Alert para extender las restricciones de movilidad en el Alt y el Baix Empordà hasta la medianoche.




