Margarita Robles y el estancamiento del cuartel de Santa Eulalia en Sant Boi

La Ministra de Defensa mantiene bloqueada la permuta de terrenos, un proyecto de vivienda social reclamado por el Baix Llobregat desde hace 25 años.

Imatge genèrica d'un edifici militar antic en un entorn urbà dens, simbolitzant la manca d'habitatge.

Imatge genèrica d'un edifici militar antic en un entorn urbà dens, simbolitzant la manca d'habitatge.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, sigue sin resolver el traslado del cuartel de Santa Eulalia en Sant Boi de Llobregat, un proyecto urbanístico pendiente desde hace 25 años a pesar de los acuerdos de intenciones.

La figura de la ministra de Defensa, Margarita Robles, destaca por su capacidad de supervivencia política y su larga trayectoria judicial. No afiliada al PSOE, ascendió rápidamente en la carrera judicial, siendo la primera mujer en presidir un tribunal contencioso-administrativo y, posteriormente, la Audiencia de Barcelona. Su carrera se vio marcada por un grave error judicial en el año 1992.
Mientras presidía la Audiencia de Barcelona, Robles condenó a un albañil marroquí y a su compañero a 24 años de prisión por violación en Cornellà sin esperar los informes de la policía científica que demostraban su inocencia. El error fue revocado en 2023, pero uno de los condenados murió de un infarto en prisión. Este caso subraya el rigor inicial de la jurista al acceder a altos cargos.
Políticamente, entró en el gobierno de Felipe González como subsecretaria, donde investigó el caso Lasa-Zabala y puso fin al GAL, acusando también a Luis Roldán. Tras volver a la carrera judicial como jueza del Tribunal Supremo (2004-2016), fue recuperada por Pedro Sánchez como número 2 de la lista del PSOE por Madrid y nombrada ministra de Defensa.
Actualmente, uno de los temas pendientes que afectan su gestión es el traslado del cuartel de Santa Eulalia en Sant Boi de Llobregat, reclamado desde hace 25 años por razones urbanísticas y la necesidad de vivienda social. A pesar de que los centros de poder en Madrid y Barcelona (Generalitat, Diputación y Ayuntamiento de Sant Boi) están en manos socialistas, el proyecto sigue estancado, con solo acuerdos de intenciones.

Su hermetismo sobre un tema que concierne a todos los samboyanos y comarcanos, la convierte en un personaje incómodo, ambicioso seguramente pero que no resuelve un tema viejo, muy estudiado y conveniente para una ciudad de 86.000 hab.

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