Esta operación, que abarca 30.000 metros cuadrados, se licitó a las puertas de la Navidad e incluye la remodelación de la Avenida Gaudí y las calles Marina, Provença, Lepant, Sardenya, Sicília y Mallorca. El coste total para las arcas municipales se estima en 10 millones de euros, acompañando la fase definitiva de la edificación del templo.
Una de las medidas destacadas es la posible reapertura, restringida a un solo carril, de tramos de Provença (entre Marina y Sardenya) y Marina (entre València y Mallorca). Estos tramos habían permanecido cerrados al tráfico desde 2018 como blindaje de seguridad tras los actos terroristas del 17A.
“"Estamos intentando ver si hay elementos para llegar a un potencial acuerdo, pero si pensamos que habrá consenso, la respuesta es que no."
La reforma del entorno se lleva a cabo mientras el gobierno del alcalde Jaume Collboni negocia con la junta constructora la controvertida escalinata de la Fachada de la Gloria. Esta obra, atribuida a Antoni Gaudí, implicaría la demolición de hasta dos manzanas del Eixample y el realojo de decenas de hogares.
El plan se divide en varias etapas. La primera, con un coste de 2,45 millones de euros, comenzó el pasado septiembre y prevé finalizar en mayo, consolidando la peatonalización frente a la Fachada del Nacimiento y extendiendo la Plaza Gaudí hasta los pies de la basílica. El Ayuntamiento calcula que entre 18 y 22 millones de personas merodean anualmente por el contorno del templo.




