El Ministerio Público solicita la apertura del juicio oral y, además de la pena de cárcel, reclama la inhabilitación especial del acusado para cualquier actividad profesional que implique contacto con menores. El hombre, que actualmente tiene 28 años, entrenaba equipos femeninos de la sección de baloncesto de la entidad cuando se produjeron los hechos.
Según el escrito de conclusiones provisionales, el técnico habría generado un clima de confianza y dependencia para situar a las víctimas en una posición de vulnerabilidad. Los episodios se remontan al año 2018, incluyendo conversaciones privadas con una jugadora de 14 años que desembocaron en un encuentro en el domicilio del acusado, y otra agresión durante un torneo en Comarruga durante la Semana Santa.
El Basquet Club Centre Catòlic de L’Hospitalet, al tener conocimiento de los hechos, apartó inmediatamente al presunto agresor y lo expulsó del club. La entidad apoyó a las familias afectadas y creó nuevos protocolos de actuación para la detección inmediata de casos.
El proceso judicial también incluye una reparación económica de 24.000 euros por daños morales a las víctimas. El escrito de la Fiscalía califica al Centre Catòlic de l’Hospitalet como responsable civil subsidiario, lo que obligaría a la entidad a asumir el pago si el acusado carece de fondos.




