La empresa nace con una participación mayoritaria de Renfe (50,1%) y el resto de la Generalitat (49,9%), aunque los estatutos prevén que el Govern pueda incrementar su presencia en el capital social en el futuro. Esta formalización, que llega con unos días de retraso respecto a la fecha prevista del 1 de enero, culmina el acuerdo político alcanzado con ERC.
“"La nueva empresa permitirá una gestión desde la proximidad y un control más directo tanto del proceso de traspaso como del funcionamiento diario del servicio."
El consejo de administración de nueve miembros estará presidido por la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, y contará con una dirección general. La sociedad arranca con un presupuesto inicial de dos millones de euros, centrándose en retos técnicos como la obtención de la licencia ferroviaria y la implementación del sistema de gestión de seguridad.
Entre las primeras actuaciones clave se encuentra la puesta en marcha del centro de mando de Rodalies en la Estació de França de Barcelona antes del verano, con la colaboración de Adif y Renfe. Este centro priorizará el desdoblamiento completo de la línea R3 y la mejora de la coordinación operativa. También se incluye el traspaso del tramo de la R1 entre La Sagrera y Maçanet-Massanes.




