Durante la conversación informal, el exjugador del FC Barcelona confesó sentirse muy a gusto estando solo en su día a día. Esta personalidad peculiar y reservada se extiende al ámbito familiar, donde admite no ser muy detallista ni demostrativo con sus seres queridos.
“"tengo mi parte que soy más raro que la mierda, también"
Messi destacó que su esposa, Antonela Roccuzzo, lo conoce mejor que nadie, ya que ella es “mucho más romántica” que él. También reveló una costumbre sorprendente durante las celebraciones: le gusta mezclar vino con un refresco, concretamente “Vino y Sprite para que suba rápido”.
“"Yo fui el crítico número uno conmigo mismo"
El rosarino profundizó en su carácter exigente y autocrítico, tanto a nivel personal como deportivo, señalando: “Soy de comerme las cosas yo, de guardarme todo hacia adentro”. Reconoció haber asistido a terapia durante un tiempo mientras residía en Barcelona, aunque posteriormente abandonó las sesiones.




