La acción, adoptada este pasado lunes por el colectivo de maquinistas, mayoritariamente afiliado al sindicato SEMAF, insta a Renfe a implementar esta reducción de 300 a 230 km/h. Esta resolución unilateral surge como respuesta a un desacuerdo con la operadora respecto a las condiciones de seguridad y mantenimiento de la infraestructura ferroviaria.
La medida se aplica en un contexto de profunda preocupación por la seguridad ferroviaria, especialmente tras el trágico accidente ocurrido en Adamuz (Córdoba).
La decisión de los maquinistas se tomó apenas un día después del trágico accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo en Adamuz (Córdoba), donde un tren de Iryo descarriló e invadió la vía contraria, colisionando con un Alvia de Renfe, con un balance provisional de 41 fallecidos.
Esta rebaja de velocidad, aplicada de forma unilateral en la ruta Madrid-Zaragoza, ya estaría provocando demoras en los trenes con destino a ciudades catalanas como Lleida y Tarragona. Por el momento, Renfe no ha emitido una respuesta oficial sobre la medida.
Cabe recordar que el pasado 8 de agosto, el sindicato SEMAF ya había remitido una carta a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), donde expresaban su profunda preocupación por el estado general de las vías en líneas clave de la alta velocidad española.




