Martínez obtuvo los títulos de Ingeniería Industrial en 1970 y de Ciencias Económicas a finales de esa misma década. Desarrolló una parte significativa de su carrera en el complejo industrial de Repsol en la Pobla de Mafumet antes de trasladarse a la dirección general en Madrid, donde residió cerca de veinte años. Posteriormente, cofundó una consultoría industrial en Barcelona con antiguos compañeros.
Más allá de su faceta profesional, Guillem Martínez era un apasionado de la fotografía y fue testigo directo de momentos cruciales del tardofranquismo. Fue él quien capturó con una cámara especial todos los instantes de la Caputxinada, el acto clandestino promovido por el entonces Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Barcelona en el convento de los Capuchinos de Sarrià, el memorable 11 de marzo de 1966.
En el ámbito académico, Martínez publicó varios trabajos de investigación centrados en aspectos de la Guerra Civil española. También mantuvo una estrecha y activa vinculación con el Centre de Lectura de Reus, donde colaboraba regularmente en la organización de actividades culturales y de debate.




