El incidente ocurrió al recibirse una amenaza relacionada con el vuelo, lo que obligó a la tripulación a solicitar un aterrizaje no previsto en la capital catalana. Fuentes de Aena confirmaron a la ACN que, debido a la alerta, se activaron de inmediato los protocolos de seguridad establecidos.
El aeropuerto de El Prat continúa operando con total normalidad a pesar de la activación de los protocolos de emergencia por la seguridad de los pasajeros.
Las fuerzas de seguridad se desplazaron rápidamente a la zona para llevar a cabo las comprobaciones pertinentes dentro de la aeronave. A pesar de la situación de alerta, la operativa general del aeropuerto no se vio afectada, manteniendo la normalidad en el resto de vuelos.
La Dirección General de Protección Civil situó en alerta el plan Aerocat, el protocolo específico para emergencias aeronáuticas, como medida preventiva mientras se verificaba la situación en el avión de Turkish Airlines.




