El incremento de pasajeros, que ha pasado de 82 a cerca de 90 millones en un año, se explica por el elevado precio de la vivienda que ha expulsado a los ciudadanos hacia la segunda corona metropolitana y más allá. Esta situación, sumada a las constantes incidencias en la red de Rodalies, ha provocado una migración masiva de usuarios hacia el bus, desbordando el servicio en hora punta en municipios como Esparreguera, Igualada o Manresa.
“"Estamos trabajando con las administraciones para que nadie se quede en las paradas."
La Federació Empresarial Catalana d'Autotransport de Viatgers (FECAV) prevé una inversión de 800 millones de euros hasta 2029 para hacer frente a esta demanda. Esta inversión incluye la incorporación de 2.800 vehículos de bajas emisiones, aumentando la flota actual en un 50%, y la creación de 1.750 nuevos puestos de trabajo, incluyendo conductores y personal técnico.
El Departament de Territori, junto con el Área Metropolitana de Barcelona y los ayuntamientos, está proyectando el nuevo mapa de transporte por carretera. Este proceso de modernización incluye la creación de corredores de bus rápido (BR Cat) y el refuerzo de los servicios exprés, como la nueva línea Manresa-Barcelona, que ya opera con vehículos híbridos desde el pasado lunes.
Uno de los mayores retos es la falta de estaciones de autobús en Barcelona, que provoca colas en lugares como Maria Cristina o Tetuán y quejas vecinales. La Generalitat y el Ayuntamiento buscan situar los puntos de inicio y final de líneas en puntos de intercambio en los accesos para evitar el colapso en el centro de la ciudad, una posición que cuenta con el respaldo de la asociación Promoció del Transport Públic (PTP).




