La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, y el presidente de Renfe, Álvaro Fernández, firmaron el acuerdo ante notario. Posteriormente, se celebró la primera reunión del consejo de administración, que será pilotado por Òscar Playà, exdirector de la red de metro de TMB, como consejero delegado.
“"Lo que hoy presentamos no es solo un eslogan, no es una voluntad fácil, ni un anuncio de resultados inmediatos."
Paneque subrayó que el traspaso supone un “cambio profundo” y “estructural” en la gestión, ya que permite aumentar la capacidad de decisión sobre Rodalies desde Cataluña. Añadió que la celebración de la primera sesión del consejo de administración el mismo día de la formalización es una “declaración de intenciones” para empezar a trabajar inmediatamente.
La empresa está participada en un 50,1% por Renfe y un 49,9% por la Generalitat. Las decisiones estratégicas, como las inversiones o la designación del consejero delegado, requerirán el apoyo de 3/4 partes del consejo. La primera línea que gestionará será la R1, cuyo traspaso se espera recibir antes de un mes, aunque la operación efectiva no comenzará hasta 2027.




