Tras la despedida de la borrasca Goretti, Catalunya ha disfrutado de una tregua atmosférica gracias a un pequeño anticiclón que ha elevado las temperaturas. Sin embargo, esta calma será efímera. Este martes, el centro y sur del territorio, especialmente el litoral de Barcelona y Tarragona, amanecieron con nubes densas y polvo en suspensión proveniente del Sáhara.
Lo más destacado del martes es la subida térmica. En Barcelona, la mínima fue de 10 grados y se prevé una máxima de 16ºC. En Girona, la máxima también alcanzará los 16 grados, mientras que en Lleida el valor mínimo será de -1 grado. El viento será débil, excepto en la Costa Brava (Girona), donde las rachas podrían llegar a los 40 o 50 km/h.
Esta tregua será efímera, y a finales de semana un nuevo frente volverá a desestabilizar la atmósfera, coincidiendo con la ‘Setmana dels barbuts’.
La inestabilidad regresará a partir del jueves, coincidiendo con la 'Setmana dels Barbuts', un periodo tradicionalmente asociado al frío intenso. Su nombre proviene de la iconografía de santos como San Pablo Ermitaño (15 de enero), San Mauro (16 de enero) y San Antonio Abad (17 de enero), representados con barba.
Aunque este año no coincidirá con la semana más gélida, los termómetros descenderán levemente. Al final del jueves, no se descartan precipitaciones débiles en el sur de los Pirineos, con una cota de nieve alrededor de los 1.400 metros. A partir del viernes y el sábado, una borrasca al sur de las Islas Británicas traerá aire frío y chubascos puntuales.
El cambio más significativo se espera para el domingo, cuando el temporal podría volverse activo, descargando chubascos persistentes en toda la geografía catalana. Esta situación de inestabilidad, con posibilidad de nevadas, viento y mala mar, podría prolongarse durante la próxima semana.




