El accidente de tráfico ocurrido a finales de diciembre en Cercs, en el Berguedà, y que causó la muerte de dos niños de una familia de Mallorca, se produjo cuando el vehículo con un único ocupante invadió el carril contrario e impactó frontalmente contra el turismo en el que viajaba la familia. Los niños, de cuatro y cinco años, fallecieron en el hospital pocos días después del choque, que ocurrió alrededor de las nueve de la noche del 29 de diciembre.
Los tres adultos que sobrevivieron a la colisión —los padres de los menores y el conductor responsable— permanecen hospitalizados en estado grave. Los Mossos d'Esquadra, encargados de la investigación, confirmaron que se realizaron pruebas de detección de alcohol y drogas a ambos conductores en los centros sanitarios, aunque los resultados no se han hecho públicos.
El punto kilométrico 101 de la C-16, donde se produjo el siniestro, ha sido reiteradamente denunciado por el Ayuntamiento de Cercs como una zona de peligrosidad extrema.
El siniestro tuvo lugar en el kilómetro 101 de la carretera C-16, el Eje del Llobregat, en el término municipal de Cercs. Este tramo es considerado un punto negro para la siniestralidad, y la administración local ha exigido medidas urgentes para mejorar la seguridad de la vía.




