Para sacar adelante el tratado, que establecería una de las áreas de libre comercio más grandes del mundo, la Comisión Europea necesita una doble mayoría cualificada. Esto se traduce en el voto a favor de al menos 15 de los 27 países del bloque, que representen además el 65% de la población de la UE.
Las salvaguardas, pactadas por el Parlamento Europeo y el Consejo en diciembre, refuerzan el mecanismo de vigilancia de los mercados para hacer frente a un potencial incremento de las importaciones de productos «sensibles» de Mercosur, como el pollo, la carne de vacuno, los huevos, el azúcar y los cítricos. En caso de alarma, el Ejecutivo deberá tomar medidas que podrían llegar a la suspensión temporal de las ventajas comerciales.
“"Todavía hay cuestiones sobre las salvaguardas."
Aunque Italia parece haber inclinado la balanza a favor, con el ministro de Agricultura, Francesco Lollobrigida, asegurando que el acuerdo representa «una oportunidad», países como Francia, Polonia y Hungría continúan oponiéndose. El portavoz del Gobierno francés, Maud Bregeon, aseguró que el texto «aún no es aceptable».
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, tuvo que cancelar su viaje a Brasil en diciembre para oficializar la firma debido al freno impuesto por líderes como los de Francia e Italia. Ahora, tiene previsto viajar a Paraguay, que ostenta la presidencia rotatoria del bloque, para sellar el pacto la próxima semana.




