Desde las 08:00 hasta las 18:00 horas del sábado, los Bomberos de la Generalitat recibieron 139 avisos, principalmente por desprendimientos y acumulaciones de agua. El grueso de las llamadas al 112 se concentró en el Camp de Tarragona (40) y en Ponent (42), seguidas de la región metropolitana sur (23) y la norte (19).
Según datos del Servicio Meteorológico de Cataluña, la localidad de Constantí (en el Tarragonès) fue la que acumuló más precipitación, con 85,2 litros por metro cuadrado. Otros puntos con lluvia significativa fueron Blancafort (Conca de Barberà) con 74,4 litros, y Vilanova de Meià (Noguera) con 71,8 litros.
La nieve afectó una veintena de carreteras, obligando a circular con cadenas en varios puntos del norte del país. En la comarca del Pallars Sobirà, se requirió el uso de cadenas en la C-13, la C-147 (en Esterri d'Àneu), la C-28 (en el Puerto de la Bonaigua), la L-504 (de Llavorsí a Tavascan) y la L-510 (entre Tírvia y Àreu).
Otras vías afectadas incluyen la BV-4031 (entre el Berguedà y el Ripollès), la C-142b en Naut Aran (Vall d'Aran), la C-462 (del Solsonès al Alt Urgell) y la GI-400 en Alp (Cerdanya). Además, la BV-4024 en el Coll de Pal quedó totalmente cerrada al tráfico.




