La iniciativa surgió durante una visita al Centre de Serveis, con el objetivo de que los usuarios de este centro y de los hogares de jubilados puedan comunicar sus inquietudes directamente al primer edil. Este formato permite al alcalde explicar en persona las decisiones municipales y recoger peticiones.
En las primeras sesiones, los participantes abordaron asuntos de interés público como el presupuesto municipal, los plazos de las obras, y peticiones habituales como el arreglo de calles, la mejora de la limpieza y la gestión del arbolado. También surgió la propuesta de una visita a Cal Sant, un edificio histórico recientemente adquirido por el municipio.
“"Esto no se olvida."
Otro bloque destacado fue la salud, con elogios al servicio médico, pero también quejas por la dificultad de disponer de él durante más días a la semana. Paralelamente, los asistentes destacaron los aspectos positivos de la vida en Ivars d'Urgell, especialmente el entramado de asociaciones y la gran actividad cultural.
Estos encuentros refuerzan la idea de que cuando la política “baja al comedor”, se fomenta una comunicación más directa y se reduce la distancia entre la administración y la ciudadanía.




