El Museo de Música de Benissanet, el segundo más importante de Cataluña, busca reabrir

La colección, iniciada por Josep Serra Castellví, contiene 300 instrumentos y miles de partituras, pero permanece cerrada por falta de recursos.

Vitrina amb instruments de vent antics i partitures en un museu de música històric.

Vitrina amb instruments de vent antics i partitures en un museu de música històric.

Los hermanos Josep Maria y Mercè Serra i Ripoll, copropietarios del Museo de Música de Benissanet, solicitan apoyo institucional para reabrir el centro, considerado el segundo más relevante de Cataluña.

El Museo de Música de Benissanet, en la Ribera d’Ebre, es considerado el segundo centro más relevante de Cataluña después del de Barcelona, gracias a la colección iniciada por Josep Serra Castellví (1907-1998). Actualmente, los hermanos Josep Maria y Mercè Serra i Ripoll, que lo custodian, lamentan que el museo permanezca cerrado al público debido a la falta de recursos municipales y su avanzada edad.
La estirpe Serra ha estado profundamente ligada a la música. El padre, Josep Serra Castellví, fue músico profesional, experto en trombón de varas, y fundó varias orquestas como la Orquestra Serralta en Gandesa y la Orquestra Riber’s. Además, fue maestro de más de 500 alumnos. La colección comenzó como un disfrute personal, pero su importancia creció hasta convertirse en un referente cultural.

"El propio director del Museo de Barcelona, miembro de la Sección Histórica-Arqueológica del Institut d’Estudis Catalans, cataloga la colección de primer orden para la historia musical de las Terres de l’Ebre y de Cataluña."

Josep Maria Serra i Ripoll · Copropietario del Museo de Música de Benissanet
El fondo del museo incluye unos trescientos instrumentos, además de miles de partituras musicales. Entre las piezas destacadas se encuentra una cítara austríaca de doscientos años, hallada en la Serra de Cavalls, posiblemente abandonada durante la Batalla del Ebro. La variedad incluye bombardinos franceses, trombones de tres pistones, saxofones e instrumentos exóticos como un chirimía de Túnez.
A pesar de haber estado abierto durante unos años gracias a una subvención del Mercado Común de Europa y la colaboración del Ayuntamiento, el museo cerró cuando la hermana Mercè se jubiló y la corporación local no pudo asumir los costes. Recientemente, sin embargo, ha habido un nuevo interés por parte de la concejala de Cultura del Ayuntamiento, Carlota, y el jefe del Área de Cultura de las Terres de l’Ebre, Manel Zaera, que han visitado el centro para buscar soluciones para su reapertura.
Compartir: