Agricultores cortan la A-2 en Fondarella contra el inminente acuerdo UE-Mercosur

Los representantes agrarios de Lleida denuncian que el tratado permitirá la entrada de productos con sustancias prohibidas en Europa.

Imatge genèrica d'una protesta agrícola amb tractors bloquejant una carretera principal.

Imatge genèrica d'una protesta agrícola amb tractors bloquejant una carretera principal.

Agricultores de las comarcas de Lleida cortaron la autovía A-2 en Fondarella el 9 de enero para protestar contra el inminente acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, denunciando competencia desleal y el fin de pequeñas explotaciones.

Una cincuentena de tractores, convocados por Revolta Pagesa con el apoyo de Asaja y Unió de Pagesos, cortaron la A-2 a la altura de Fondarella el 9 de enero para protestar contra el acuerdo de la Unión Europea con Mercosur. Los agricultores, que decidieron pasar la noche en el corte, denuncian que el tratado supondrá una competencia desleal, la pérdida de la seguridad alimentaria y el fin de muchas pequeñas explotaciones.

"El tratado no es solo un problema del sector primario, sino de país, ya que permitirá la entrada de productos agroalimentarios elaborados con sustancias prohibidas en Europa."

Mar Ariza · Portavoz del Gremio de la Pagesia Catalana en Lleida
El tratado prevé la eliminación de aranceles para facilitar el libre comercio con países latinoamericanos como Argentina, Brasil o Paraguay. Desde el sector agrario denuncian que esto favorecerá las importaciones de productos con costes de producción muy inferiores, derivados de salarios más bajos y de una regulación ambiental y sanitaria menos estricta. Los agricultores insisten en que si ellos producen con normas más duras, lo que entra debería cumplir exactamente las mismas condiciones.

"Mercosur no es una solución, sino un problema. Estos acuerdos generan una competencia desleal con toda la producción de Cataluña, del Estado español y de Europa."

Pere Roqué · Presidente de Asaja Lleida
El presidente de Asaja Lleida, Pere Roqué, detalló que producir un kilo de fruta en Lleida cuesta unos 53 céntimos, mientras que en los países del Mercosur el coste se sitúa entre los 20 y 25 céntimos. Esta diferencia, sumada a la rebaja de la PAC, pone en peligro la continuidad del sector. El corte de la A-2, desde Bell-lloc d’Urgell en sentido Barcelona y de Golmés en sentido Lleida, provocó retenciones de tres kilómetros, con desvíos gestionados por los Mossos d’Esquadra.
Las movilizaciones se extendieron a otros puntos de Cataluña, incluyendo el bloqueo del acceso al Puerto de Tarragona, cortes en la N-230 en Pont de Suert, en la N-260 en Sort, en el Coll d’Ares en el Ripollès, y en la AP-7 y la N-II en Figueres. Los agricultores piden las mismas normas para todos los productos, precios justos y una PAC fuerte que evite el cierre de explotaciones ganaderas.
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