El aeropuerto de Lleida-Alguaire fue el motor principal de este crecimiento, registrando un récord absoluto de 42.029 operaciones, un 50% más que el año anterior. En cuanto al tráfico de pasajeros, alcanzó los 53.848 usuarios, la tercera mejor marca histórica, impulsada por la consolidación de rutas regulares como la de Air Nostrum a Palma de Mallorca y los vuelos de verano a Ibiza y Mahón.
Otro factor clave fue la colaboración con el turoperador polaco Itaka, con llegadas desde Polonia, y la puesta en marcha de vuelos chárter desde el territorio, incluyendo un viaje directo a El Cairo en septiembre de 2025. Además, se espera el regreso de Quality Travel para la temporada de invierno 2026, que conectará con Noruega y Suecia.
Además de la actividad comercial, la infraestructura de Ponent destacó por la innovación y las nuevas instalaciones. El 9 de septiembre de 2025, la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, estrenó la residencia de pilotos. El aeropuerto también participó en proyectos europeos como Niu.link para ensayos de drones y sistemas de Advanced Air Mobility (AAM).
Paralelamente, el aeropuerto de Andorra-La Seu d'Urgell registró su máximo histórico de pasajeros con 19.160 viajeros, un 18% más que en 2024, gracias a las conexiones regulares con Madrid y Palma. Este crecimiento ha llevado a planificar una ampliación de 7.200 m² de hangares que se iniciará en 2026, ya que los 19 hangares actuales están completos.
Esta infraestructura pirenaica también cerró un acuerdo con operadores de parapente de Organyà para compaginar actividades e inició la construcción de una base propia para el Grupo de Actuaciones Especiales (GRAE), reforzando su función estratégica en el Pirineo.




