La persecución se inició cuando el conductor de la motocicleta ignoró las indicaciones de los agentes en un punto de control rutinario establecido en Vila-seca. Esta acción desencadenó una rápida respuesta policial para interceptar el vehículo.
Durante la huida, el motorista atropelló a una oveja, causando la muerte del animal, antes de continuar su trayectoria hacia la capital del Baix Camp.
La persecución finalizó con la colisión del motorista contra un vehículo patrulla de los Mossos d'Esquadra en el área de Reus.
Las autoridades procedieron a la detención del motorista, que se enfrenta ahora a cargos por desobediencia grave a la autoridad y conducción temeraria, además de las responsabilidades derivadas de los daños causados.




