La Generalitat busca herederos de 771 catalanes que murieron sin testamento para destinarlos a fines sociales

El equipo de Patrimonio gestiona más de mil expedientes de herencias intestadas y subasta activos como la fábrica de canelones FADAIC de Ripollet.

Imatge genèrica d'un edifici antic o una fàbrica en subhasta, simbolitzant un bé heretat per l'administració pública.

Imatge genèrica d'un edifici antic o una fàbrica en subhasta, simbolitzant un bé heretat per l'administració pública.

Un equipo de 15 funcionarios de la Generalitat de Catalunya trabaja para localizar a los herederos de 771 difuntos que murieron sin dejar testamento, con el fin de destinar sus bienes a vivienda social o proyectos asistenciales si no aparecen parientes.

El caso de la fábrica FADAIC en Ripollet es paradigmático. Tras la muerte de la propietaria, Manuela Marimon, el 16 de julio de 2019, sin descendencia, y el rechazo del Hospital Sant Joan de Déu a la herencia, la Generalitat fue declarada heredera universal en 2023. La fábrica saldrá a subasta el próximo 25 de febrero con un precio de salida de 228.306 euros.

"La Generalitat heredará los bienes de estas personas siempre y cuando no aparezcan familiares de hasta el cuarto grado de consanguinidad, es decir, hasta tíos o primos hermanos."

Jonatan Ferreras · Director general de Patrimonio de la Generalitat
Jonatan Ferreras subraya que la Generalitat no se queda con ningún bien. Los inmuebles (actualmente 259) se destinan a pisos de protección a través de la Agencia de l’Habitatge de Catalunya o se subastan, destinando el líquido neto a fines asistenciales, sociales o culturales, supervisado por la Junta de Herencias.
Un ejemplo de herencia testada con fines sociales fue la de Joan Riera i Gubau, empresario de Santa Coloma de Farners que dejó 42 millones de dólares a la Generalitat en 1997 para financiar becas de inglés para jóvenes de la comarca de la Selva. Desde 2006, su fundación ha concedido 1.585 becas.
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