La autorización, conservada en el Archivo del Museo de Rubí, detalla que Pannon había completado sus estudios en la Facultad de Farmacia y había aprobado todas las materias teóricas y prácticas. Como requisito de la época, bajo el reinado absolutista de Fernando VII, tuvo que prestar juramento de “defender el Misterio de la Purísimi Concepción de la Virgen María nuestra Señora” y “ser fiel al Rey N. S.”.
Ejercer libremente la Farmacia y todos los casos y cosas a ella tocantes y concernientes, y establecer Botica pública en cualquiera de las Ciudades, Villas y lugares de los dominios de S. M.
La parte más relevante del documento de 1826 era la que le otorgaba el derecho a practicar la profesión sin restricciones. Esta licencia permitió la fundación de la farmacia de la calle de Xercavins (actualmente cerrada) en el año 1827 como “botica pública”.
En aquel periodo, anterior a la llegada al poder de la reina Isabel II y la vigencia del libre comercio, era el Ayuntamiento de Rubí quien otorgaba las licencias o arrendamientos de los establecimientos locales, como hornos u hostales. Gracias al éxito del negocio, Agustí Pannon pudo comprar el edificio entero donde estaba situada la farmacia en 1860. El establecimiento pasaría posteriormente a manos de su yerno, Gabriel Gener.




