La situación se agravó durante un mes en Sant Fruitós de Bages, donde la mitad de la plantilla de Correos (tres de seis empleados) estaba de baja temporal. La empresa decidió no cubrir estas ausencias, obligando a los residentes, especialmente los de las afueras como la urbanización La Rosaleda, a desplazarse a la oficina para recoger su correspondencia.
“"La política de Correos pasa por no cubrir las bajas, ni las vacaciones ni ninguna otra ausencia. El trabajo lo tienen que asumir el resto de trabajadores."
Esta escasez de personal provocó que felicitaciones de Navidad llegaran con casi 20 días de retraso. El delegado sindical de la CGT, Luis Martínez, confirmó que los empleados de baja eran los encargados del reparto en moto en las zonas periféricas, las más afectadas.
Aunque la plantilla ha vuelto a estar al 100% desde hace pocos días, Martínez advierte que esta problemática es recurrente en las comarcas del Bages y el Berguedà. La CGT reclama una mejor gestión y más personal, sugiriendo “Un repartidor por barrio o zona”.




