La semana política ha estado dominada por la tragedia ferroviaria de Adamuz (Córdoba) y los problemas persistentes en Rodalies en Cataluña, situaciones que el PP ha intentado capitalizar. El Gobierno, con los Presupuestos de 2023 prorrogados, necesita urgentemente la aritmética parlamentaria para gobernar con estabilidad.
El PP intentó convertir la misa de Huelva por las víctimas del accidente en un choque con el Gobierno, criticando la ausencia de Pedro Sánchez. Sin embargo, la solemnidad se impuso gracias a la línea marcada por el presidente andaluz, Juanma Moreno, que se ha resistido a la estrategia de confrontación de Génova e Isabel Díaz Ayuso.
“"El sistema ha fallado. En el AVE y en Rodalies (...) Esto va en serio. Usted debe dimitir."
La negociación con Junts es crucial, ya que el partido posconvergente sigue siendo el socio más exigente de Sánchez para obtener el visado de los Presupuestos. Paralelamente, Sánchez ha hecho concesiones a otros aliados como Bildu, ERC (financiación) y el PNB (transferencias), buscando contentar a la mayoría para llegar a 2027.
“"Quien gobierna sin Presupuestos y sin mayoría parlamentaria lo que hace es secuestrar la nación."
Mientras tanto, el PP afronta la dificultad de pactar con Vox en varias autonomías, un hecho que debilita la imagen de Alberto Núñez Feijóo de cara a las próximas elecciones generales. El líder popular admitió que hay un 'viento de cola' que favorece a la ultraderecha, en referencia a figuras como Donald Trump.




