El técnico alemán, conocido por su efectividad en los duelos decisivos, ha alcanzado la perfección con un registro de ocho finales jugadas y ocho ganadas. Tras sumar cinco títulos con el Bayern Múnich, Flick ha logrado el pleno con el Barça, ganando tres finales consecutivas contra el Real Madrid: la Supercopa 2025 (5-2), la Copa del Rey 2025 (3-2) y la Supercopa 2026 (3-2).
“"No es por el entrenador sino por el equipo que tengo. Me siento muy orgulloso, el Barça ha ganado con su estilo."
Esta racha de tres victorias seguidas contra el eterno rival no tiene precedentes en la historia del club azulgrana. El éxito se atribuye a la "transfusión de sangre" en el vestuario, donde el equipo ha absorbido la fiabilidad de Flick, mientras que el técnico ha adoptado un carácter más "mediterráneo". El presidente Joan Laporta elogió la gestión del alemán, recordando que su apuesta personal ha sido tan exitosa como la de Guardiola en 2008.
“"Yo me iba del club, tenía un pie fuera. Él habló conmigo y me dijo que sería un jugador importante. Flick me cambió la vida."
El delantero brasileño Raphinha, autor de dos goles en la última final y nombrado mejor jugador del clásico, fue el ejemplo perfecto de la confianza inyectada por Flick. Mientras tanto, el Real Madrid, que vio cómo Kylian Mbappé apenas tocaba el balón y no chutaba a puerta, se refugia en el victimismo, mientras el Barça consolida su hegemonía doméstica en los duelos directos del siglo XXI.




