Hansi Flick, el genio de las finales: ocho títulos en ocho partidos decisivos

El entrenador alemán mantiene el pleno de victorias en duelos por el título, sumando tres copas consecutivas con el Barça ante el Madrid.

Imatge genèrica d'un entrenador de futbol celebrant una victòria amb un trofeu a la mà.

Imatge genèrica d'un entrenador de futbol celebrant una victòria amb un trofeu a la mà.

El entrenador del FC Barcelona, Hansi Flick, consolidó su reputación de ganador de finales al lograr su octavo título consecutivo, el tercero con el club azulgrana, tras vencer al Real Madrid en la Supercopa de España 2026.

El técnico alemán, conocido por su efectividad en los duelos decisivos, ha alcanzado la perfección con un registro de ocho finales jugadas y ocho ganadas. Tras sumar cinco títulos con el Bayern Múnich, Flick ha logrado el pleno con el Barça, ganando tres finales consecutivas contra el Real Madrid: la Supercopa 2025 (5-2), la Copa del Rey 2025 (3-2) y la Supercopa 2026 (3-2).

"No es por el entrenador sino por el equipo que tengo. Me siento muy orgulloso, el Barça ha ganado con su estilo."

Hansi Flick · Entrenador del FC Barcelona
Esta racha de tres victorias seguidas contra el eterno rival no tiene precedentes en la historia del club azulgrana. El éxito se atribuye a la "transfusión de sangre" en el vestuario, donde el equipo ha absorbido la fiabilidad de Flick, mientras que el técnico ha adoptado un carácter más "mediterráneo". El presidente Joan Laporta elogió la gestión del alemán, recordando que su apuesta personal ha sido tan exitosa como la de Guardiola en 2008.

"Yo me iba del club, tenía un pie fuera. Él habló conmigo y me dijo que sería un jugador importante. Flick me cambió la vida."

Raphinha · Jugador del FC Barcelona y héroe de la final
El delantero brasileño Raphinha, autor de dos goles en la última final y nombrado mejor jugador del clásico, fue el ejemplo perfecto de la confianza inyectada por Flick. Mientras tanto, el Real Madrid, que vio cómo Kylian Mbappé apenas tocaba el balón y no chutaba a puerta, se refugia en el victimismo, mientras el Barça consolida su hegemonía doméstica en los duelos directos del siglo XXI.
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