La novela No oblidis el teu nom, editada por Columna, sitúa la acción en el pequeño pueblo islandés de Djúpivogur, donde un joven apasionado del trap descubre el pasado insospechado de su misterioso vecino, un reconocido músico veterano. El relato confronta dos mundos musicales: el rock de los años setenta y las tendencias actuales.
“"Quería hacer un canto a dejar la condescendencia y no cerrar los ojos a la actualidad y a los grupos jóvenes que hay ahora."
La historia se centra en un rockero que huyó a Islandia hace cuarenta años en el momento álgido de su carrera debido a un hecho que le cambió la vida. La llegada del joven músico de trap teje una relación que les permite conectar de forma singular a través de la música, abordando temas como la culpa, el peso del éxito y la redención.
El autor, nacido en Montbrió del Camp en 1981, explica que la inspiración nace de tres fuentes: la despedida de David Bowie en 1973, un viaje personal a Islandia y su pasión por la música, que combina referencias clásicas (Pink Floyd, Bob Dylan) con artistas actuales (Rosalía, The Weeknd).
Rom también reflexiona sobre el éxito, que considera un arma de doble filo. “Todo éxito comporta un peso que si uno no se ha trabajado puede llevar a consecuencias terribles”, afirma. Actualmente, combina la escritura con su trabajo de periodista cultural, viviendo en un ambiente “contagiado de cine, literatura y música”.




