Uno de los efectos más destacados del temporal es la crecida de los ríos en las comarcas de Girona, debido a la intensidad de las lluvias y la saturación del terreno. El río Daró a su paso por La Bisbal d'Empordà baja con un caudal superior a los 500 m3/s, y las autoridades siguen su evolución por el riesgo de desbordamiento.
En la ciudad de Girona, el río Onyar también presenta un caudal abundante. El Ayuntamiento de Girona ha solicitado a los comercios cercanos, especialmente los de la calle del Carme y el Barri Vell, que cierren. También se ha habilitado el Palau de Fires como refugio para los vecinos que deban evacuar aparcamientos o plantas bajas.
El temporal marítimo ha registrado olas de hasta 6 metros, con un pico máximo de 10 metros en el Cap de Begur.
El fuerte temporal marítimo ha causado desperfectos en todo el litoral catalán. En Tamariu, en el término municipal de Palafrugell, los accesos están cortados y la riera baja con gran fuerza. También se han reportado inundaciones de calles en Llançà y daños a infraestructuras costeras en Badalona.
En cuanto a las precipitaciones en forma de nieve, el Pirineo Oriental acumula espesores importantes. En el Prepirineo barcelonés, concretamente en Rasos de Peguera, la nieve cae sin cesar desde el viernes.




