La medida da respuesta a una reivindicación histórica de los vecinos de Torre Baró, que sufren cortes de suministro recurrentes, a menudo causados por el robo de cableado que aún cuelga de postes y atraviesa zonas de monte. Esta red obsoleta ha evidenciado su fragilidad, con incidentes incluso durante las fiestas de Navidad.
“"Es un esfuerzo económico muy importante que la ciudad debe hacer. Es de las decisiones más importantes que tomaremos en Torre Baró."
Los primeros trabajos, con un presupuesto de cuatro millones de euros, se iniciarán en la Avenida Escolapi Càncer y en la Calle Llerona. Paralelamente, los 10 millones restantes se destinarán a la redacción y ejecución del proyecto global para enterrar las líneas aéreas en calles como Sant Quirze de Safaja, Travessera de Castellfollit y Torrelles.
“"Este pasado verano contabilizamos hasta 24 días sin luz."
La intervención, que tiene una duración inicial estimada de 54 semanas, no solo mejorará la seguridad y la accesibilidad del suministro, sino que también transformará el paisaje urbano, eliminando postes y cables que degradan el entorno y dificultan el paso en calles estrechas.




