Miquel Puig (Tarragona, 1954), reconocido profesor y exdirectivo de la Corporació Catalana de Mitjans de Comunicació (CCMA), ha expresado sin ambigüedades su postura radical en una entrevista, señalando que la ciudad condal no necesita más turistas. Para él, el problema va más allá de la convivencia o los precios del alquiler.
“"El turismo barato que se vaya a otro país. No podemos tener un turismo asequible, porque paga unos sueldos miserables. Y los pisos turísticos forman parte de este universo low cost."
Puig argumenta que el turismo tiene un peso excesivo en la economía barcelonesa, ya que es una actividad de salarios y productividad bajos. Añade que la prohibición de las VUT haría que unas 10.000 viviendas entraran de golpe en el mercado, provocando una bajada de los precios del alquiler, ya que “decir lo contrario es desconocer cómo funciona la economía”.
Respecto al impacto en grandes eventos como el Mobile World Congress (MWC), el economista es contundente. Afirma que es “absurdo dimensionar la actividad económica de Barcelona a una feria que dura una semana” y que los congresistas deben alojarse en hoteles, incluso a 40 kilómetros, como ocurre en ciudades como Hamburgo.




