Nacido en Capellades (Anoia) el 6 de enero de 1916, en plena Primera Guerra Mundial, Escudé es actualmente uno de los cinco hombres más ancianos de España. Recuerda vívidamente su infancia de pocos recursos y el traslado a Barcelona en 1927, donde su vida mejoró.
“"Todavía puedo ir a buscar setas, hacerme la cama y prepararme la comida. Procuro causar las mínimas molestias posibles."
Su memoria prodigiosa le permite rememorar episodios históricos, como jugar al fútbol en la Gran Vía cuando pasaba un coche cada cuarto de hora, o la construcción del Palacio Nacional de Montjuïc para la Exposición Internacional de 1929. También fue testigo de la proclamación de la Segunda República en 1931.
Durante la Guerra Civil, se alistó voluntariamente en el Regimiento Pirenaico de la Generalitat de Cataluña, participando en batallas como la de Belchite y la retirada de la Bolsa de Bielsa. Tras la guerra, sufrió dificultades laborales por su pasado republicano.
En la víspera de su cumpleaños, Escudé compartió su fórmula para la longevidad, destacando la importancia de la tranquilidad y la conciencia de los propios límites, a pesar de las duras experiencias vividas.




