ERC propone cambiar el nombre de las paradas de Glòries a Glòries Catalanes en Barcelona

La formación republicana lleva al Plenario una iniciativa para revertir una denominación de transporte público impuesta por el franquismo en 1939.

Imatge genèrica d'un rètol de parada de transport públic en una gran plaça urbana, amb figures borroses de fons.

Imatge genèrica d'un rètol de parada de transport públic en una gran plaça urbana, amb figures borroses de fons.

ERC presentará en el Plenario del 30 de enero del Ayuntamiento de Barcelona una propuesta para renombrar las paradas de transporte público de Glòries a Glòries Catalanes, buscando eliminar una denominación heredada del franquismo.

El grupo municipal de ERC, encabezado por Elisenda Alamany, argumenta que las estaciones de metro, bus y tranvía en la Plaça de les Glòries Catalanes deben adoptar el nombre completo de la plaza, que divide los distritos de Sant Martí y el Eixample. El objetivo es recuperar la identidad catalana que fue suprimida por el régimen de 1939.

"Una plaza que oficialmente se llama Plaça de les Glòries Catalanes continúe teniendo estaciones y paradas de transporte público con una denominación impuesta por el franquismo. Estamos hablando de una anomalía que viene de 1939 y que, por pura inercia, se ha mantenido hasta hoy."

Jordi Coronas · Concejal de ERC
El concejal Jordi Coronas señala que el nombre original de la plaza, establecido por Víctor Balaguer en 1863, fue alterado por la dictadura franquista el 7 de marzo de 1939 a “plaza de las Glorias”. Aunque el nombre oficial de la plaza fue restablecido a Plaça de les Glòries Catalanes en 1980, las estaciones de transporte, incluida la de metro inaugurada en 1951, mantuvieron la versión abreviada.
La iniciativa se presentará como ruego (prec), lo que implica que no requiere votación, sino la aceptación del gobierno municipal de Jaume Collboni. ERC solicita que se inste a Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) y a la Autoritat del Transport Metropolità (ATM) a realizar el cambio para asegurar la coherencia toponímica en el paisaje urbano de Barcelona.
Además del cambio de nombre, los republicanos piden la restitución de las 12 placas de basalto negro que conmemoraban las “glorias cívicas y militares de Catalunya”, instaladas tras los Juegos Olímpicos de 1992. Estas placas fueron retiradas durante las obras de transformación de la plaza y su reposición fue aprobada por unanimidad en el plenario de Sant Martí el 11 de diciembre de 2025.
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