La victoria gerundense se cimentó en el desastroso partido del Joventut, que mostró un desacierto alarmante en el tiro de tres (solo 4 aciertos de 28 intentos), acumuló 20 pérdidas de balón y permitió 14 rebotes ofensivos a los visitantes. Estas estadísticas fueron determinantes para el resultado final.
La primera mitad ya reflejó la falta de puntería general, con un marcador muy bajo (29-31 al descanso) y ambos equipos con porcentajes pobres. En la reanudación, los de Moncho Fernández aprovecharon la ineficacia de la 'Penya' y su dominio bajo los aros para establecer una máxima de 10 puntos (47-57).
El desacierto del Joventut en el triple, con solo 4 aciertos de 28 intentos, fue la clave que permitió al Bàsquet Girona asaltar el Palau Olímpic.
Aunque dos triples seguidos del Bàsquet Girona parecían romper el encuentro (54-65), el Joventut reaccionó. Liderados por Hunt y Tomic, los badaloneses pusieron emoción al marcador (61-65 a 3:37 para el final) e incluso se situaron a solo un punto (71-72) a 19 segundos de la bocina.
Después de que Sergi Martínez anotara dos tiros libres cruciales (71-74), la última posesión recayó en Ricky Rubio, quien falló el triple que habría forzado la prórroga, confirmando la derrota y el adiós definitivo del Joventut a las opciones de ser cabeza de serie para la Copa.




