Esta cuota del 5,47%, facilitada por el Institut Català d'Empreses Culturals (ICEC) a partir de datos de ComScore, solo ha sido superada en las últimas tres décadas por el récord histórico de 2024, que alcanzó el 7,84%. A pesar del buen dato porcentual, el total de entradas vendidas en proyecciones en versión original catalana, doblada o subtitulada, no llegó a las 700.000, contrastando con el millón de entradas de 2024.
El catalán experimenta en los últimos años un crecimiento que comienza a consolidarse en cuota de espectadores en el cine respecto al total de entradas vendidas.
El crecimiento se está consolidando, ya que el promedio de las dos primeras décadas del siglo era solo del 3%. Los últimos años han marcado hitos importantes: en 2022, la película Alcarràs, de Carla Simón, contribuyó a un 5,2% de cuota. En 2024 se disparó hasta el 7,8% gracias a éxitos como Casa en Flames y El 47.
Los datos provisionales de 2025 indican que, de las 646.328 entradas vendidas, prácticamente la mitad corresponden a filmes en versión original (311.178). Los doblajes registraron el mínimo de la serie (151.979 espectadores), mientras que las proyecciones de filmes subtitulados al catalán alcanzaron cotas más altas que nunca (183.171).
El mayor éxito del año fue la película Wolfgang, una adaptación de la novela de Laia Aguilar dirigida por Javier Ruiz Caldera. El filme cerró el año acercándose a los 600.000 espectadores en el conjunto del Estado, recaudando 3,9 millones de euros. Esta cifra la sitúa como el segundo filme rodado en catalán más exitoso en España, solo por detrás de El 47.




