Ante la previsión de lluvias intensas y nevadas en el Pirineo, los embalses de las cuencas internas catalanas, que actualmente presentan niveles muy altos, han comenzado a liberar agua. Esta medida busca evitar desbordamientos y problemas río abajo, especialmente recordando el episodio de inundaciones que afectó a Cubelles en julio a causa del desbordamiento del Foix.
El pantano de Foix es donde más se ha acelerado el proceso, pasando de liberar 85 litros por segundo a 300 litros por segundo para mantenerlo al 80% de su capacidad. Por su parte, el pantano de Susqueda, el más grande de las cuencas internas y lleno al 94%, ya está liberando agua a chorro por la compuerta, un hecho que ha doblado el caudal del Ter río abajo, pasando de 5.500 a 10.000 litros por segundo.
“"Durante el Glòria lo habíamos visto rebosar, pero la compuerta abierta yo no la había visto nunca."
Protección Civil ha activado el plan Inuncat en fase de prealerta y coordina las acciones con los ayuntamientos afectados. Se pide máxima precaución ante la posible crecida de ríos y rieras, especialmente en el litoral norte, donde también se espera fuerte oleaje, y en las comarcas de la Selva y el Baix Empordà.
“"Que nadie atraviese nunca zonas donde los ríos bajen con fuerza."
En la ciudad de Girona, el Ayuntamiento ya ha tomado medidas preventivas, como el precintado de los viales de paseo cercanos al río, incluidos los de Fontajau. La concejala de Seguridad, Sílvia Aliu, confirmó que se han cerrado los accesos al río Ter y se mantiene una vigilancia activa sobre el caudal del Onyar.




