La familia, residente en Vilanova i la Geltrú, se había detenido a almorzar en la Cabana d'en Geli de Solsona después de una jornada en la nieve en el Port del Comte. El padre, Francisco, explicó que tras los primeros intentos fallidos de ayuda, el niño, Ares, comenzó a perder la conciencia, motivo por el cual llamaron al 112 a las 14:21 h del domingo 11 de enero.
La patrulla de los Mossos d'Esquadra, que finalizaba un servicio cercano, llegó al lugar en menos de un minuto. El agente Daniel recibió al niño de manos de la madre, quien ya presentaba las extremidades caídas y la cabeza ladeada. Sin dudar, el mosso aplicó la maniobra de Heimlich, reaccionando con una rapidez que lo sorprendió a sí mismo.
“"Me hice mosso por circunstancias como esta, para poder salvar vidas."
Tras el tercer intento de la maniobra, el niño reaccionó y fue trasladado al Hospital de Sant Joan de Déu de Manresa. Horas después, el agente Daniel contactó con los padres para confirmar que Ares estaba fuera de peligro. El padre, Francisco, expresó su agradecimiento por la “rapidez y la profesionalidad” con la que actuaron los cuerpos de emergencia.
El agente Daniel, de 36 años y residente en Badalona, subrayó la importancia de ampliar la formación en primeros auxilios, ya que la asfixia por atragantamiento es la tercera causa de muerte no natural en España, con más de 2.000 víctimas anuales, solo por detrás de los suicidios y las caídas.




