La Guardia Urbana de Tarragona incorpora dispositivos eléctricos (DCE) a su servicio diario
La nueva herramienta de seguridad, intermedia entre el bastón y el arma de fuego, se utilizará siempre junto a cámaras unipersonales para garantizar la transparencia.
Por Anna Bosch Pujol
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Imatge genèrica d'un agent de la Guàrdia Urbana amb un dispositiu elèctric i una càmera corporal.
La Guardia Urbana de Tarragona ha incorporado los Dispositivos Conductores de Energía (DCE) a su equipamiento habitual desde este viernes, buscando reforzar la seguridad ciudadana y la transparencia en las actuaciones policiales.
Los Dispositivos Conductores de Energía (DCE) son una herramienta intermedia entre el bastón policial y el arma de fuego, y ya forman parte del servicio diario de los jefes de turno y los cabos de la Unidad Policial de Refuerzo y Proximidad (UPRP) de Tarragona.
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"Con la incorporación de los DCE, la Guardia Urbana da un paso adelante en la modernización de sus recursos y en la protección de todas las personas implicadas en una intervención. Además, el hecho de que su uso vaya siempre vinculado a cámaras unipersonales refuerza nuestro compromiso con la transparencia y con una actuación policial responsable y garantista."
Para garantizar el control y la transparencia, el uso de los DCE va siempre acompañado de una cámara unipersonal que graba automáticamente cualquier intervención donde se utilice el dispositivo. Esto garantiza la trazabilidad y la seguridad jurídica, y los agentes han superado un programa formativo específico del Instituto de Seguridad Pública de Cataluña (ISPC).
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"Estos dispositivos nos ofrecen una herramienta intermedia que puede ser decisiva en intervenciones de riesgo elevado, y siempre bajo el control que aportan las cámaras unipersonales, que graban automáticamente cualquier actuación."
El objetivo es afrontar situaciones de riesgo elevado minimizando la necesidad de utilizar medios más lesivos. El uso de los DCE está estrictamente regulado por un protocolo interno que se alinea con la normativa vigente, basado en criterios de proporcionalidad, necesidad y supervisión posterior.