La opinión pública en Sabadell ha puesto sobre la mesa la necesidad de un cambio de rumbo en la política local, especialmente en lo que respecta a la cohesión social y la vivienda. Un artículo reciente refleja la frustración ante la percepción de decadencia de la ciudad y la falta de liderazgos fuertes, recordando épocas pasadas como la del exalcalde Toni Farrés.
Nunca habrá un Mamdani en Sabadell. Los egos lo pudren todo. Nos aumentan todos los impuestos, todos. Nos hacen creer que arreglando una acera o plantando cuatro árboles en una esquina ya está todo hecho.
El punto de comparación utilizado es el nuevo alcalde (sic) de Nueva York, Zohran Mamdani, destacando sus propuestas progresistas. Estas incluyen el aumento de impuestos del 1% a las rentas más altas para equilibrar las diferencias sociales, la gratuidad del transporte público y la aceleración de proyectos de vivienda social.
La crítica se centra en la pasividad municipal ante problemas estructurales como la vivienda asequible, la pobreza y la situación de las personas sin hogar. Se cuestiona que la administración se limite a "tapar la realidad" con acciones superficiales como el arreglo de aceras, mientras ignora las necesidades básicas de los barrios como Ca n'Oriac.




