Las Basses de l’Albera, situadas a los pies del Macizo de la Albera, han recuperado su nivel de agua gracias a las últimas lluvias. Esta mejora coincide con la instalación de nuevos carteles informativos por parte de la Societat Catalana d’Herpetologia, en el marco de las ayudas para la gestión de espacios naturales protegidos sin órgano de gestión específico.
Este conjunto de pequeñas balsas se alimenta principalmente de agua freática y se distingue por sus aguas distróficas, ricas en compuestos húmicos. Esta composición contribuye a la creación de ecosistemas muy especiales y de gran interés limnológico dentro del territorio catalán.
El enclave es fundamental para la conservación de la biodiversidad. Las lagunas albergan una flora y fauna muy diversa, con presencia de especies raras en Cataluña. Además, las Basses de l’Albera son el único lugar natural de la región donde se encuentra presente la planta Marsilea strigosa.
El espacio también juega un papel crucial en las rutas migratorias que atraviesan los Pirineos, ofreciendo un punto de refugio y descanso esencial para las aves de paso que sobrevuelan la zona de alcornocales.




