El acusado, que tenía 39 años en el momento de los hechos, quedó con la víctima, a quien ya conocía previamente, “para hablar” en la capital de la Anoia. Según el escrito de acusación, la agresión se produjo a pesar de la negativa del joven.
La agresión llegó a tal punto que, por el alto nivel de ansiedad, la víctima acabó perdiendo la conciencia.
Cuando el menor recuperó el conocimiento, el hombre continuaba abusando de él. Finalmente, la víctima logró escapar corriendo del edificio abandonado para pedir ayuda. Al procesado no le constan antecedentes penales previos.
Además de la pena de 14 años de prisión por un delito de agresión sexual, el Ministerio Público propone la prohibición de comunicarse y acercarse a la víctima a menos de 1.000 metros durante los próximos 24 años.
El caso, instruido inicialmente por el Juzgado de Instrucción número 1 de Igualada, también incluye una responsabilidad civil de 11.000 euros en concepto de daños morales para la víctima. El juicio está previsto para el próximo martes 13 de enero en la Audiencia Provincial de Barcelona.




