El seguimiento, enmarcado en el Catalan Butterfly Monitoring Scheme (CBMS), registró este 2025 un total de 1.147 mariposas de 28 especies, una cifra muy inferior a los 2.207 ejemplares contabilizados en 2024. Esta caída se detectó concretamente en el entorno del turó de Baldiri.
Los expertos señalan que esta reducción no es un hecho aislado, sino que refuerza una tendencia negativa detectada en los últimos años. Si bien el descenso afectaba inicialmente a especies más especialistas, los datos de 2025 indican que la caída ya impacta también a las especies generalistas y comunes del Maresme.
Los estudios apuntan como causas principales el impacto del cambio climático, manifestado en episodios de calor extremo y sequías recurrentes, y la pérdida de hábitats abiertos. El cierre progresivo de la vegetación reduce los prados y pastos favorables para estos insectos.
La situación de las mariposas, consideradas bioindicadores de la salud ambiental, refleja un desequilibrio ecológico que afecta a otras especies y subraya la necesidad de aplicar medidas de gestión adecuadas para preservar la biodiversidad en el Parque de la Serralada Litoral.




